Un martes de locura
odo lo que iba sucediendo ayer por la tarde era difícil de creer. Empecemos por el desenlace del grupo D de la CAN, que nos tuvo calculando combinaciones y resultados durantes los últimos veinte minutos de sus partidos. Senegal, a la que teóricamente sólo le valía la victoria para meterse en octavos -se daba por hecho que Ghana derrotaría a Zimbabwe-, se acabó clasificando perdiendo. Más inverosímil: el equipo de Mwaruwari, virtualmente descartado, llegó al tiempo de descuento a un gol de un histórico billete a la segunda ronda. Lo consiguió, pero se lo anularon -correctamente-. Al final, el triple empate a tres puntos benefició a la selección de Diouf, la única que había ganado un partido por un margen de dos goles. Es una forma de pasar muy triste, que casi desaconseja las celebraciones por el miedo a hacer el ridículo. Pero sigue adelante la revelación del Mundial 2002 y se medirá a Guinea. Visto lo visto, el favoritismo debería ser más para los de Feindouno, que han sumado nueve puntos de nueve posibles.
Via Planetaaxel



